Zarpazos de Macri a un mes de gobierno

macri
Las medidas atentan contra los trabajadores y la libertad de expresión de los medios de prensa

El presidente derechista de Argentina, Mauricio Macri, ya lanzó varios zarpazos contra la estabilidad de esa nación

 

Escrito por Mariela Pérez Valenzuela

A un mes y días de asumir el gobierno argentino, el presidente derechista Mauricio Macri adoptó por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) varias medidas que atentan contra los trabajadores y la libertad de expresión de los medios de prensa, en zarpazos que demuestran sus intereses políticos –agazapados durante su campaña- contra las líneas democráticas de los líderes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sus antecesores en la Casa Rosada.

Sin pensar mucho, al parecer, en las consecuencias de sus actos y la repercusión negativa que le traerían, el jefe de estado dictó en un día 29 decretos que imponen su voluntad para lograr el despido, hasta ahora, de más de 12 mil empleados públicos, en su mayoría movilizados en las calles en reclamo de sus derechos laborales.

La imagen de trabajadores despedidos atacados por la policía en la ciudad bonaerense de La Plata dio la vuelta al mundo la pasada semana. Incluso se volvió viral la foto de una mujer herida en la espalda por ocho balas de gomas, mientras otros manifestantes fueron apaleados, empujados y desplazados por los uniformados. El saldo fue de 12 heridos.

El millonario empresario Macri, exgobernador de la Ciudad de Buenos Aires, hizo una campaña de nivel bajo respecto a cuales eran sus planes de gobierno, aunque sí se conoció públicamente en aquellos momentos la reunión privada de varios de sus asesores con empresarios locales, en las que aclaraban la línea económica neoliberal del futuro gobierno.

Este hombre de negocios devenido político ganó las elecciones a fines del pasado año por la coalición de derecha Cambiemos, y aunque se conocía su ideología, muchos dudaron que sacara sus garras tan pronto y derribara de un plumazo una estructura institucional. Incluso su administración –en la que abundan empresarios y economistas- apuntaba a ser más cautelosa, pues hay conciencia de que el Presidente ganó la Casa Rosada solo por tres puntos porcentuales por encima del candidato del oficialista Frente para la Victoria, Daniel Scioli.

En uso de sus facultades, Macri arremetió contra una de las legislaciones más importantes de la presidenta Fernández, la Ley de Medios, dirigida a quebrar el monopolio mediático dirigido por el grupo Clarín, que le hizo la guerra durante sus ocho años al frente del Ejecutivo.

Pero el nuevo mandatario, cuyo compromiso principal es complacer a la oligarquía local y a su aliado Estados Unidos –se informó por varios medios que el presidente Barak Obama lo visitará en noviembre próximo- intervino solo 13 días después de su asunción el 10 de diciembre pasado, dos instrumentos que rigen el cumplimiento de esa ley: la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Afstic), instituciones reguladoras de las telecomunicaciones y los medios audiovisuales.

Esos organismos y sus jefes “no responden a las nuevas instancias”, gubernamentales y funcionarán bajo las orientaciones del Ministerio de Comunicaciones, según indicó el titular de esa cartera, Oscar Aguad, en una movida para dejar sin efecto la Ley de Medios de Argentina.

Como tiene al Congreso Nacional en su contra, el Mandatario se ha visto forzado a gobernar por decreto, una característica que distingue su gobierno, del que se esperan pronto nuevas medidas contra la población argentina, incluso aquellas personas que le dieron su voto.

La extrema medida del antiguo presidente del club de fútbol Atlético Boca Juniors quedó sin efecto este lunes cuando los jueces de la ciudad de Buenos Aires y San Martín, Iván Garbarino y Martina Isabel Forns, fallaron a favor de los amparos presentados por la asociación de consumidores ADDUC y la radio alternativa FM En Tránsito para dar marcha atrás a los decretos de Macri.

Macri también había despedido al director de Afsca, Martín Sabbatella, quien con la disposición de los magistrados trató de entrar a la institución para reiniciar su trabajo junto a otros directivos, pero la policía les cerró el paso, lo cual significa que el gobierno no obedece los dictámenes de la justicia, y por ende, gobierna fuera de la ley, lo cual crea un antecedente muy grave.

De lo que se trata, al parecer, es que el gobierno trata de ganar tiempo para apelar la decisión judicial federal, y salirse finalmente con la suya.

Otra situación que derivó en un rechazo colectivo de la población argentina fue la decisión de Radio Continental de suspender el programa La Mañana y despedir a su conductor, el prestigioso periodista Víctor Hugo Morales, a quien se le conoce como un profesional identificado con los gobiernos democráticos de América Latina.

Usando el burdo pretexto de que Morales no cumplía su contrato a cabalidad, la dirección de la emisora no permitió que este lunes La Mañana saliera al aire, evidentemente bajo presión oficial, apenas 10 minutos de la entrada de Morales en cabina, a quien le habían tendido una trampa emisarios del gobierno para repudiar su presencia en el edificio. Sin embargo, el conocido periodista había llegado muy temprano a la planta y evadió el mitin provocador

Aunque Macri quiso desentenderse después del caso que en pocas horas motivó más de 70 mil mensajes de apoyo al prestigioso profesional, nadie creyó en sus palabras, pues más de una vez el reconocido analista político ha denunciado las medidas antipopulares ya adoptadas.

Para analistas, lo que el nuevo mandatario pretende mediante los DNU es dar un viraje de 180 grados a la política trazada por el matrimonio presidencial Kirchner-Fernández, enfocados a mejorar la deteriorada situación de ese país a fines de la década de los 90 cuando se encontraba en la ruina económica.

Macri sigue las directrices de la derecha regional que pretende revertir los modelos progresistas y revolucionarios existentes mediante diferentes métodos de desestabilización nacional y colocar en su lugar a figuras conservadoras que responden a los intereses capitalistas.

Al parecer, al Mandatario no le será fácil llevar adelante su forzada transformación de Argentina donde los privilegiados serán los grandes capitales que apoyaron su candidatura al máximo cargo ejecutivo de la nación.

Según se espera en las próximas semanas y meses continuarán los despidos masivos, ya que de acuerdo con la vicepresidenta Gabriela Michetti – quien acompañó a Macri en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- el Estado continuará ajustes en sus plantillas, ya que hay más de 60 mil contratos en revisión.

Entre los zarpazos de Macri en los pocos días que lleva al frente de la Casa Rosada está la represión no solo contra los manifestantes, sino también con opositores conocidas, como la Asociación de las Madres de Playa de Mayo. Elementos neofascistas atacaron a principios de este la estación radial Madre AM 530, rompieron sus muebles y equipos y amenazaron con matar a los trabajadores.

La provocativa acción también recibió el repudio de miles de personas que se expresaron en las redes sociales y los medios de prensa alternativos.

El Dignatario también dictó decretos de carácter económico, como la liberación del sistema cambiario. De acuerdo con reportes de prensa, en las primeras 48 horas de las operaciones el peso argentino, la moneda nacional, sufrió una devaluación de casi un 50%, ya que no había un regulador del cambio.

También el gobierno federal decidió que retomarán negociaciones con los llamados fondos buitres (acreedores internacionales de Argentina que son poseedores de bonos y títulos públicos), para pagarle hasta el último centavo de la deuda referencial cuya negociación fue ganada por el equipo económico de Fernández.

Funcionarios gubernamentales también anunciaron que este 2016 habrá acercamientos con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos con los cuales precisamente se endeudó el país, ocasionando la peor crisis económica de la historia cercana de Argentina.

A contrapelo de la digna posición argentina a favor de la integración latinoamericana, Macri anunció que asistirá al Foro Económico Mundial de Davos, a cuya cita Argentina no acude desde que Kirchner asumió en el 2003.

Todavía el gobierno porteño no se pronunció sobre su presencia en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que se celebrará el próximo día 27 en Quito, Ecuador. Tampoco hay pronunciamientos sobre otros grupos integracionistas de la región, entre ellos la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) o la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA).

Lo que sí está claro es su postura contra la Revolución Bolivariana de Venezuela, nación soberana a la que tuvo el atrevimiento de solicitarle en la reciente cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur) que liberara a figuras políticas condenadas por su autoría y participación en acciones violentas en el 2014 que dejaron como saldo 43 muertos y decenas de heridos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *