Cada enero el homenaje al ingeniero cubano

plazoleta de Monserrate, en el municipio de la Habana Vieja
Profesionales de la especialidad con un sobresaliente servicio recibirán el Premio Nacional y Provincial Vida y Obra 2016, durante la jornada por el Día del ingeniero cubano
Escrito por Inés María Miranda inesm@enet.cu
Desde 1946 se estableció el 11 de enero, Día del igeniero cubano, en homenaje al natalicio de Francisco de Albear y Fernández de Lara, el más ilustre de los profesionales cubanos en la especialidad, nacido en La Habana, y creador, entre otras importantes obras, del acueducto de la ciudad que lleva su nombre y que luego del crecimiento y desarrollo de esta urbe, aun abastece de agua por gravedad, tal como fue concebido en el siglo XIX (de ahí su trascendencia) a más del 15 por ciento de la población capitalina.
El acueducto de Albear, la Zanja Real y al acueducto de FernandoVII, son los tres antiguos canales de esta ciudad, declarados en su conjunto Monumento Nacional por la importancia que tuvieron en el abasto del recurso hídrico. El primero de los mencionados, considerado obra maestra de la ingeniería mundial y reconocida con Medalla de Oro en la Exposición Universal de París de 1878 por su eficacia, detalles técnicos, estéticos, ecológicos y de saneamiento, aún asombran en la actualidad e invita a los profesionales de hoy a desarrollar obras y proyectos que se distingan por su eficiencia y ahorro energético, entre otras cualidades.
Este año tiene la particularidad que se celebra el bicentenario del singular profesional habanero, que vio la luz el 11 de enero de 1816, en el Castillo de los Tres Reyes del Morro, donde su padre era gobernador comandante.
El ilustre habanero, graduado de ingeniería en España con excepcionales resultados, participó en esta Isla en más de 80 obras, entre proyectos, construcciones y reparaciones. En su haber destacan la instalación de las primeras líneas telegráficas cubanas, el Proyecto de Carretera Central de Cuba y de Ferrocarril Nacional, y el trabajo topográfico para el Plano de La Habana, con tal precisión que solo fue superado en la década de los ochenta del pasado siglo, por los levantamientos realizados para el Metro de esta capital.
Si los proyectos y obras en los cuales intervino Albear, además de los diversas responsabilidades que desempeñó, fueron trascendentes, sin lugar a duda su obra cumbre, por la que es más conocido, incluso internacionalmente es su ¨Proyecto de Conducción a La Habana de las aguas de los manantiales de Vento”, presentada en 1856 y que fue concretado unos años después de su fallecimiento el 23 de octubre de 1887.
Cada 11 de enero, fecha de su natalicio y establecido Día del Ingeniero Cubano, se le rinde homenaje a su maestría técnica, dedicación y perseverancia, conjugados en su monumental obra: el acueducto de La Habana, que lleva su nombre, y una de las Siete maravillas de la ingeniería cubana.
También contexto de reconocimiento a quienes, como él, se decidieron por las ingenierías y con profesional desempeño sobresalen a pie de obra, en la investigación o la docencia.
En esta ocasión 12 fueron los nominados por las cuatro Sociedades de Ingenierías, de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC) a propuesta de sus organizaciones de base y luego del veredicto de prestigioso jurado, integrado por premios de ediciones anteriores, cuatro de ellos resultaron merecedores del Premio Nacional Vida y Obra 2016.

2016 de La Habana, por la Sociedad de Ingeniería Civil, de la UNAICC
De la capital cubana, y nominado por la Sociedad de Ingeniería Civil, es acreedor del lauro Domingo Guzmán Estrada Roche, graduado en 1952 de la Universidad de La Habana.
Cómo se siente luego de conocer que forma parte de los premiados a la vida y obra de 2016.
La entrega de la máxima distinción que otorga la agrupación de los arquitectos e ingenieros de la construcción de Cuba será entregada en acto solemne el 11 de enero, en la Plaza de la Revolución de la oriental provincia de Holguín. En La Habana, por su parte, recibirán el premio provincial cinco profesionales, por tres de sus cuatro sociedades de ingeniería, también de manera solemne el próximo 15 de enero, en la propia sede de la UNAICC, en el Vedado capitalino, desde donde este viernes 8 los afiliados iniciaron la jornada por el Día del Ingeniero Cubano con una ofrenda floral a la estatua de Don Francisco de Albear, erigida en la plazoleta de Monserrate, en la parte vieja de esta ciudad.