La batalla está en la empresa

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Asamblea Nacional del Poder Popular

Este martes los miembros del Parlamento cubano conocerán el Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado para el 2016, en la sesión plenaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular

 

Autor: Sheyla Delgado G di Silvestrelli sheyla@granma.cu

Una agenda intensa tuvieron los diputados de la Comisión Agroalimentaria, donde analizaron temas neurálgicos en tres sectores que, a su vez, resultan estratégicos para la economía cubana: la industria alimentaria, la agricultura y el sistema agroindustrial azucarero.

En el primero de esos ramos, uno de los tópicos que más intervenciones generó fue la ejecución del proceso inversionista y la calidad con que este debe realizarse.

Graciela Rodés, diputada por Banes (Hol­guín) enfatizó en lo necesario de asegurar la ma­teria prima para los procesos fabriles y, al mismo tiempo, incrementar el volumen de procesamiento.

Abilio Piedra, de Quivicán (Mayabeque) in­sistió en la posibilidad de instalar la línea de procesamiento de tomate en la fábrica Caribe, de ese municipio, el cual es alto productor del genérico, con vistas a cerrar cadenas. Y llamó la atención en lo acertado de que se aprobara el expendio de las producciones de esa entidad en el mercado local.

Respecto al aumento de la capacidad de procesamiento industrial, coincidieron varios diputados, como Eddy Díaz Bello (Vertientes, Ca­magüey), quien preguntó particularmente so­bre las proyecciones en la fábrica agramontina Mambí, la cual es muy vieja y su capacidad actual no responde a lo que se produce. De ahí que potenciarla económicamente resulta decisivo para satisfacer en mayor medida las necesidades de la población y del turismo.

Sobre las minindustrias y si su encadenamiento está contenido o no dentro de las perspectivas del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), con miras en el proceso de mantenimiento y sostén, se interesó Néstor Her­nández, de Jiguaní (Granma).

Sobre las inversiones en general, la ministra del ramo María del Carmen Concepción remarcó la prioridad de seguir compatibilizando las inversiones en cadena. Y citó ejemplos donde, por tener o no incorporado este concepto, fructificó o se vio comprometida una inversión.

Iris Quiñones Rojas, presidenta del GEIA, informó que en el periodo del 2011 al 2014 la ejecución inversionista satisfizo el 73 % de lo planificado (que era de casi 234 millones de pesos). En el 2015, el 30 % del plan corresponde a la división agroalimentaria y, dentro de esta, el mayor peso lo ocupan las industrias láctea y cárnica. Y de manera global, respondió que el grueso de las inversiones para el 2016 estará dedicado a po­tenciar el mantenimiento de la industria.

En otro momento, trascendió el análisis en torno al sistema de control interno del Minal, en el que el vicepresidente del Consejo de Mi­nistros Ulises Rosales del Toro significó lo acertado de poder contar con un sistema de trabajo para combatir las ilegalidades e indisciplinas. Y resumió que “la batalla está en la empresa”.

“No podemos seguir dando bandazos, hace falta un sistema. Y eso es responsabilidad de los cuadros. Todavía hoy estamos pagando las consecuencias de las indisciplinas que hemos acumulado y (…) más del 90 % de los problemas son internos y de la base”. Entonces, las soluciones “no solo se garantizan con el autocontrol si los trabajadores no participan en la batalla”.

UNA AGRICULTURA QUE RIME CON DESARROLLO

Al ofrecer una actualización sobre la gestión del Ministerio de la Agricultura (Minag) para la atención y desarrollo de las zonas comprendidas por el Plan Turquino, Oscar Labrador, di­rector forestal de ese organismo, explicó que tras la aprobación de determinadas disposiciones, se tomaron medidas desde el punto de vista estructural, funcional y económico-productivo, que han impactado positivamente.

Ofreció detalles de las inversiones fundamentales y las expectativas a corto y mediano plazos en ese camino. También informó que se ha trabajado en reorganizar la base logística para la montaña y así, acercar la venta de insumos agrícolas y la prestación de servicios a los productores.

Para suplir el déficit de la fuerza de trabajo en algunas zonas montañosas, Gustavo Ro­dríguez Rollero —titular del Minag— mencionó la construcción de campamentos del Ejército Juvenil del Trabajo (en una primera etapa son 42). Se refirió luego al programa de desarrollo del café y el cacao, que tiene dos años de retraso, respecto a lo planificado.

Abundó en la decisión de incrementar el precio del café y, de manera más reciente, del cacao y la miel de abejas. Gracias a ello ha habido un estímulo productivo, específicamente en el café, y se desvían menos las producciones.

Más adelante Rodríguez Rollero aludió la urgencia de hacer una diferenciación en los ma­cizos montañosos, independientemente de la que se realiza por las estructuras competentes.

El diputado por el municipio de Rodas (Cien­fuegos), Pablo Armando López, abordó la situación de la enseñanza técnica y profesional, y la universitaria, en la zona del Escambray. Propuso la reapertura de la sede universitaria de Topes de Collantes para el beneficio de estudiantes de Sancti Spíritus, Cien­fuegos y Villa Clara que radican en el Escambray.

En respuesta, el ministro de la Agricultura explicó que se trabaja de conjunto con los mi­nisterios de Educación y de Educación Su­pe­rior en este sentido. Y en general, se han reabierto 65 escuelas.

Durante la sesión vespertina, las discusiones versaron sobre la fiscalización y control a la producción azucarera y los derivados de la agroindustria. Asimismo, se pormenorizó la marcha de las inversiones, las cuentas por cobrar y pagar, la situación de las fuentes contaminantes y el plan de medidas para solucionar las quejas formuladas por la población, vinculadas a este sistema.

Tomado de Granma

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