El tiempo es su mejor aliado: 85 años del Bacardí

El edificio Bacardí celebra 85 años de haberse concluido. El paso del tiempo lo hace cada día más valioso
Escrito por Ortelio Rodríguez Alba
A unos pasos del 2016, el añejo edificio Bacardí continúa siendo uno de los mayores faros del Art Decó, excelentemente conservado en La Habana.
Vienen y van los cubanos a su alrededor, carretilleros y las “mejores frutas” del país lo custodian y el naturalizado bullicio no logra aún quebrantar la prestancia de sus suaves y duras líneas.
El edificio Bacardí celebra justamente 85 años de haberse concluido y el paso del tiempo lo hace cada día más valioso. Terminado en diciembre de 1930, esa construcción fue el símbolo arquitectónico de la compañía Bacardí en La Habana. El poderío y esplendor de la empresa ronera en aquella época debían estar representados en la sede de Occidente. Y ese ícono de grandeza dio la vuelta al mundo entero.
La obra no solo destaca por las dimensiones, gracias a las cuales se convirtió en la construcción más alta de la isla durante los años 30, sino también en razón de su elegancia y el preciosismo de su concepción. El inmueble, de acero y hormigón, contiene mármol de diversas tonalidades, procedente de varios países europeos, y tanto su techo, paredes y pisos están revestidos con granito rosado de Baviera.

El Bacardí inició la utilización por primera vez en Cuba del mármol verde suave con el que se cubrieron los dos vestíbulos y la erección de un edificio Art Decó en la ciudad. Este último elemento de vanguardia ha motivado la visita al edificio de una treintena de participantes durante los Congresos de Art Decó, realizados en La Habana. La arquitectura y las piezas decorativas que alberga constituyen ejemplos epónimos de ese estilo en la capital.
La construcción fue encauzada por el proyecto de Esteban Rodríguez Castells, junto con Rafael Fernández y José Menéndez. La ejecución, tras una subasta, fue ofrecida a la firma Arellano y Mendoza.
La torre que corona el inmueble exhibe un murciélago, símbolo de la fraternidad y génesis del logotipo del Bacardí. Desde su cima puede disfrutarse de una vista impresionante del paisaje urbano.
Con bullicio citadino y sin él (en limitadas ocasiones), y a unos pasos del 2016, el añejo edificio Bacardí continúa siendo uno de los mayores faros del Art Decó, excelentemente conservado en La Habana.