Buena alimentación en niños es buena salud en adultos

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Una alimentación saludable se caracteriza por la calidad e inocuidad de los alimentos que se consumen de forma balanceada.

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

La niñez es la etapa donde se preparan las condiciones para el resto de la vida. Cuando un menor aprende desde pequeño las mejores costumbres es muy probable en ellos una adultez próspera y saludable.

Si desde las etapas más precoces se comienza con una sana alimentación y un activo estilo de vida, hay muchas menos probabilidades de contraer enfermedades crónicas en la vida adulta, todas ellas capaces de restar valiosos años de vida productiva y de felicidad.

LO BUENO Y SALUDABLE

Según se plantea por la Asociación Americana del Corazón de los Estados Unidos una alimentación para considerarla saludable debe cumplir por lo menos con cuatro de los siguientes cinco requisitos.

Consumir por lo menos cuatro tazas y media de frutas y vegetales variados cada día, tres onzas y media (100 gramos) de pescado a la semana, una onza (28 gramos) de granos integrales ricos en fibra vegetal, menos de 1,500 miligramos diarios de sodio y no más de 450 calorías de bebidas azucaradas a la semana.

Algunas cosas posibles de realizar por los padres y los familiares cercanos de los niños es conversar con ellos con suficiente frecuencia sobre las comidas, involucrarlos en la compra y confección de las mismas así como cocinar en casa y evitar la adquisición de comestibles y bebidas industriales

LLAMA LA ATENCIÓN

En una investigación realizada por la Universidad de Northwestern y publicada en la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, fueron estudiados nueve mil niños y el 30 por ciento tenían sobrepeso o eran obesos pero casi ninguno ingería una dieta saludable de forma regular.

De ellos por lo menos el 40 por ciento tenían cifras elevadas de colesterol. Esto puede conducir a un futuro de más niños y adultos involucrados con enfermedades cardiacas, entre otras cosas, si todo se mantiene igual.

Tanto los niños como los adultos obesos tienen en su vida mayores probabilidades de padecer de hipertensión arterial, diabetes, artritis y enfermedades cardiacas.

Por lo tanto, esta situación, donde quiera se encuentre, no debe ser aceptada como inevitable o normal. Se debe comenzar a revertirla a la mayor brevedad con la incorporación de saludables estilos de vida en cuanto a la alimentación y la actividad física.

CÓMO EDUCAR

Los padres deben ser los mejores ejemplos con su propia alimentación y sus hábitos de ejercicios físicos. Es una forma de demostrar sin palabras las mejores conductas saludables a sus hijos.

Se debe tener en cuenta que las costumbres y hábitos alimentarios de los niños pueden comenzar a fijarse a los 12 años de edad.

Pero educar a los padres sobre variantes saludables necesita de la colaboración de educadores, médicos y pediatras, así como de las escuelas en general como una forma de ayudar a los niños de hoy a crecer bien en el futuro y libre de enfermedades crónicas

El esfuerzo vale la pena porque cuando se le ofrece al niño un inicio sano en la vida, es mucho más fácil alcanzar una sana adultez.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”

La Habana – Cuba

email. alberto.quirantes@infomed.sld.cu

 

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