Argentina decide este domingo entre dos modelos de país

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Este domingo es crucial para Argentina

Los argentinos están convocados este domingo a las urnas para elegir al presidente, con dos opciones: o votan por la continuidad y el avance del país, o retroceden al terrible neoliberalismo capitalista

 

Escrito por Mariela Pérez Valenzuela

El futuro de Argentina está en juego este domingo cuando quienes asistan a las urnas marquen en sus boletas, si desean la continuidad democrática e inclusiva prometidas por el candidato oficialista del Frente para la Victoria (FvP), Daniel Scioli, o retornan, con el ultraderechista Mauricio Macri, de la coalición Cambiemos, a la época del neoliberalismo capitalista salvaje, que arruinó a la ahora próspera nación.

Solo cuando se conozcan los resultados de este balotaje que mantiene en expectativa a las fuerzas revolucionarias y progresistas de la nación suramericana y de América Latina, es que podrá vislumbrarse con absoluta claridad cuál es el tipo de país que quiere la mayoría de los 32 millones de ciudadanos convocados a esta segunda vuelta.

La primera vuelta de las presidenciales se realizó el pasado 25 de octubre y, para sorpresa de quienes daban como ganador en ese momento a Scioli, este solo se alzó con un 38,6% de los votos, tres puntos porcentuales menos que su rival, de la coalición derechista Cambiemos. Necesitaba el 40% de los votos (con un 10% por encima de su más cercano contendiente) o un 45% o más.

En los últimos días la población argentina observó la fuerte campaña electoral con vistas al balotaje –incluido el primer debate televisivo en la historia democrática del país- en el que cada uno destacó puntos de sus programas de sus eventuales gobiernos. En opinión de politólogos, Macri quedó mal situado, pero ello no significa que pierda los comicios.

El ultraconservador Macri, hijo de un emigrante llegado a Buenos Aires en 1949, millonario empresario y gobernador de la ciudad de Buenos Aires hasta su candidatura, – en donde se concentra la tercera parte de los votantes de la nación-, tiene a su favor la alianza política con la Unión Cívica Radical, con fuerte presencia en las provincias, y otros grupos de derecha y disidentes del ala peronista de los Kirchner.

Durante sus discursos previos a las elecciones, el ex presidente del Club Atlético Boca Junior dejó claro que el camino futuro es el del cambio hacia una economía neoliberal, con medidas de ajuste que harán difícil la vida la sectores sociales vulnerables.

Reconocido como el hombre que Estados Unidos desea situar en la Casa Rosada, con los medios de comunicación privados a su favor, amenazó con expulsar a Venezuela del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), con certeza siguiendo las orientaciones de la Casa Blanca y de sus amigos personales los derechistas ex mandatarios de Colombia, Álvaro Uribe, y de España, José María Aznar. Eliminará, dijo, programas sociales del actual Ejecutivo y entre otras pautas internacionales, afirmó que recompondría las relaciones con el Reino Unido, y por ende dejará atrás el reclamo de las Islas Malvinas de soberanía argentina.

Como su rival aparece Scioli, a quien varias encuestadoras niegan el triunfo, unido al matrimonio de los presidentes, el ya fallecido Néstor Kirchner, y su esposa y actual jefa de gobierno Cristina Fernández . Scioli prometió darle al país la continuidad del pensamiento kirchnerista, quienes salvaron a la nación de la debacle económica en que la dejó el neoliberalismo impuesto por Carlos Menem, pero con sus propias consideraciones políticas.

Mesurado, con un bien elaborado plan gubernamental, en el 2003 Néstor Kirchner lo invitó –en medio de la debacle económica- a ser su vicepresidente. La fórmula ganó las elecciones, y el exdeportista de lanchas rápidas entró a la Casa Rosada en compañía del político líder en la salvación de Argentina y uno de los grandes defensores de la integración latinoamericana y caribeña.

Como vicepresidente y titular del Senado, hizo un arduo trabajo de promoción de su país en el exterior, encabezó misiones comerciales a distintos destinos en busca de la reanimación económica y desde su posición parlamentaria, en concordancia con el gobierno, impulsó leyes que permitieron un destacado desarrollo nacional, con nuevas matrices para el fomento de pequeñas y medianas empresas.

En los comicios del 2007, y tras concluir su mandato como vicepresidente, ganó en elecciones la provincia de Buenos aires y trazó pautas unido al gobierno de Cristina Fernández, quien concluye su segundo período presidencial el próximo día 10. Siempre acompañó el proyecto político de los Kirchner.

Este domingo es crucial para Argentina. Solo resta esperar por los resultados de las urnas y con ellos cuál será el futuro de este rico y poderoso país del Cono Sur.

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