Andar los claroscuros de la capital (parte XII final). Reparar bien

La calidad de los mantenimientos y construcciones no siempre es óptima
“Otra problemática de nuestras escuelas es el alto grado de deterioro”, precisa Janet Hernández Pérez, directora provincial de Educación. Por eso, desde hace cuatro cursos escolares se labora en impermeabilizar cubiertas, sustituir ventanales, puertas e hidrosanitarios.
“En Ciudad Libertad se revitalizaron los interiores de las escuelas, su carpintería, albañilería, pintura, iluminación, arreglo de fachadas, jardinería y calles. Gran trabajo causó la renovación de líneas hidrosanitarias, desde los baños hasta las fosas, por el estado de deterioro que poseían.
“En la provincia se construyeron 242 laboratorios en 121 secundarias básicas. Las mismas instalaciones fueron completadas en la totalidad de los preuniversitarios, y en aquellos con más de mil estudiantes, en Marianao, Habana Vieja y 10 de Octubre, se hicieron dos para las asignaturas de Biología, Química y Física”.
Pero la calidad de los mantenimientos y construcciones no siempre es óptima. Padres de los alumnos de la escuela primaria Levan Kikava, del reparto Abel Santamaría, de Boyeros, dicen que tras el arreglo de la cubierta quedan aulas con goteras.
Recalca Janet ante este tema: “Los principales responsables de esto son los inversionistas: el director de la escuela, junto a su colectivo deben asegurar que ni se pierdan recursos, ni el esfuerzo realizado”.
Tomado de Cubadebate