Asma y obesidad

Disminuir el excesivo peso corporal puede reducir la gravedad del asma en los adultos asmáticos y obesos
M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *
El asma es una enfermedad crónica del aparato respiratorio. Se presenta como respuesta a uno o más elementos desencadenantes de este evento como puede ser la exposición a un medio ambiente poco favorable como puede ser el frío y la humedad, además de otros factores como el esfuerzo, el estrés o a alergenos en pacientes con una susceptibilidad aumentada.
Una crisis de asma requiere tratamiento médico a veces de urgencia en un cuerpo de guardia.
Son crisis de corta duración aunque pueden presentarse períodos con ataques de asma diarios y persistentes por varias semanas.
Esta enfermedad tiene un fuerte componente hereditario manifestado como antecedentes familiares de asma, rinitis, urticaria o eczema, por ejemplo.
Sin embargo, muchos asmáticos no tienen antecedentes familiares indicativos de esta vinculación filial, por lo menos conocida.
Su epidemiología
El asma es una enfermedad frecuente, varía mucho de un país a otro y en general afecta del tres al siete por ciento de la población adulta. Es más común en edades infantiles sobre todo en el sexo masculino, aunque ambos grupos se igualan al llegar a la pubertad.
En las dos últimas décadas su incidencia ha aumentado en parte por la contaminación ambiental y por otro lado debido al incremento de la población mundial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que un ocho por ciento de la población en Suiza padecía de asma en la actualidad en relación al dos por ciento de asmáticos reportados hace 25 o 30 años atrás.
Sus manifestaciones clínicas
Los síntomas del asma pueden variar desde leves hasta muy severos. Normalmente una crisis de asma puede ser controlada con los medicamentos adecuados y cambios en el ambiente.
Se debe tener en cuenta un enfoque preventivo con la asistencia sistemática a las consultas indicadas como pueden ser las de alergias dispuestas gratuitamente a todo lo largo y ancho de nuestro país.
Asma y obesidad
En una investigación realizada en el Hospital y la Universidad de Ottawa en Canadá y publicado en la revista Chest fue demostrado que los asmáticos obesos tienen vez y media más de probabilidades de padecer de asma en relación con quienes no lo son.
Un aumento de tres unidades en el índice de masa corporal estuvo asociado a un aumento del 35 por ciento de probabilidades en el riesgo de asma.
Pero al bajar de peso hay una mejoría significativa en los síntomas asmáticos y en su calidad de vida.
Explicando el Índice de Masa Corporal (IMC)
Para todos los interesados en su peso corporal, el IMC es un cálculo de la grasa del cuerpo humano basado en la estatura y en el peso.
En las personas de peso normal el IMC varía entre 18.5 a 24.9. Cifras entre 25 y 29.9 indican sobrepeso. A partir de 30 se considera obesidad.
Para cualquier duda acuda a su consultorio más cercano para pesarse y medirse y recibir explicaciones más detalladas de su médico de asistencia.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba
email: alberto.quirantes@infomed.sld.cu