Guatemala, ejemplo de trabajo en colaboración médica cubana

Tras 17 años de continua labor en Guatemala, el personal de salud de Cuba que cumple misión allí celebró el 17 aniversario de su llegada luego del paso del ciclón Mitch en 1998
Mariela Pérez Valenzuela
En 17 años la vida transcurre de forma acelerada. Jovencitos que hoy disfrutan de la presencia de personal médico cubano en Guatemala, apenas eran bebitos cuando el paso del ciclón Mitch dejó una nación severamente golpeada por el meteoro, y con necesidades básicas para la atención de salud.
Con el Mitch llegaron los primeros médicos de Cuba a Guatemala, una de las naciones más violentas de Centroamérica, pero que recibió a los isleños con los brazos abiertos. Casi dos décadas hace que cumplen su sagrada misión de llevar la salud a los más pobres de esa nación de mayoría indígena, al igual que hacen en otros países que también solicitan su colaboración.
De los más de 15 millones 470 mil habitantes de Guatemala, cerca del 53 por ciento vive en condiciones de pobreza y 17 por ciento en la pobreza extrema, indican cifras de la Procuraduría de Derechos Humanos, que también anunció que de enero a octubre de este año hubo alrededor de cuatro mil 261 asesinatos en el territorio nacional.
En medio de estas condiciones, ¿Cuáles han sido los resultados de esta presencia, ya imprescindible, para los guatemaltecos que jamás conocieron una bata blanca en los lugares más apartados e inhóspitos del país?
El doctor Manuel Torres Sobrino, quien es coordinador nacional de la Brigada Médica Cubana en ese país afirmó en fecha reciente, que desde 1998 hasta ahora “más de 38 millones 994 mil 558 de consultas realizaron los profesionales cubanos, con un promedio anual de dos millones 293 mil 797 pacientes”.
Torres Sobrino explicó que los galenos y el resto del personal médico atendieron no solo la especialidad de medicina general integral, sino que el crecimiento de la colaboración está presente en otras áreas sanitarias, como la ginecología, la oftalmología, la atención prenatal, así como la capacitación a comadronas, líderes comunitarios y equipos de trabajo.
En estos momentos están en Guatemala 450 médicos, enfermeras y técnicos cubanos. De ellos 395 actúan en el Programa Integral de Salud, y 55 a la Operación Milagro, que ha devuelto la visión a millones de latinoamericanos y caribeños gracias a la idea de los comandantes de Venezuela, Hugo Chávez, y Fidel Castro, de Cuba.
Medios de prensa recordaron los fatídicos días del Mitch –que dejó más de 11 mil muertos en Centroamérica- y la rápida movilización de los profesionales procedentes de Cuba para comenzar a atender a los afectados por el paso del meteoro.
A Guatemala llegaron en la ocasión los primeros 19 representantes del personal de salud pública de Cuba, quienes tuvieron que rehabilitar en 48 horas el hospital La Tinta, en el norteño departamento de Alta Verapaz, para poder iniciar su invalorable labor a las víctimas del Mitch.
Luego del paso del fenómeno natural, el Comandante Fidel Castro orientó la formación de médicos centroamericanos y de otras regiones, de entre jóvenes sin solvencia económica, para que sustituyeran a los cubanos en su momento en la fundada Escuela Latinoamericana de Medicina, con sede en La Habana. Más de 200 graduados de dicho centro de altos estudios son guatemaltecos.